lunes, 12 de noviembre de 2007

RELACIONES HUMANAS Y DIVINAS.

Hoy pienso en la vida como si fuera una película o una obra de teatro en donde algunos en este tiempo aparecemos como actores principales de una gran obra , que detrás de bambalinas tiene toda una logística interesante, por llamarla de algún modo, pero que también tiene una gran director, que solo lo reconocemos en parte, por la gran puesta en escena y la exquisitez de la obra , pero que en la realidad no se deja ver para llevarse “el gran Oscar”, sin embargo todo loa anterior se da , por una muy particular forma de comunicación entre el gran director y los actores , aun cuando los actores en algún momento no se percaten de dicho hecho , por lo demás el escenario aun cuándo para el director que a su vez es el escenográfo y el general el todero , es el mismo , para los diferentes actores y para el publico en general es diferente , motivo por el cual se vuelve compleja la percepción o visualización de las escenas , sumado a lo anterior los actores son repentistas porque tienen el don del “libre albedrío” , al tiempo que muy frecuentemente el mundanal ruido , no deja escuchar bien las indicaciones del director , por lo que se debe armar un consenso entre las partes involucradas en el acto para que por fin el mensaje o moraleja de dicha obra cumpla su objetivo , que no debe ser otro que el de que armonicemos con nuestras diferencias y limitaciones , la gran obra de la vida dada por el creador .De esta manera concluìmos que es de trascendental importancia la comunicación que se da entre cada uno de los elementos que componen la obra y que sin duda alguna determina el éxito o el fracaso de la misma , ya que para que todo se de tienen que necesariamente interactuar cada uno con uno mismo y con los demás , para lo cual se debe como norma general , respetar cada punto de vista como una parte de la gran verdad que tiene diferentes grado de óptica y que confluyen al final en gran verdad constituida por al sumatoria y resta de las verdades relativas de cada uno . En cuanto a las características o indicaciones de la comunicación con el director, quizás la principal es la oración como vinculo regular y normal de contacto, pasando por la meditación, siendo este un contacto más pleno e intimo que deberíamos practicar frecuentemente, pero a la vez hay otras formas de comunicación como son el dialogar con uno mismo y algunas otras técnicas importantes que podríamos aplicar de manera individual y colectiva para tal fin. Pero el tema de la comunicación, no es solamente en relación con el “gran director”, sino que de esta también se desprende una intercomunicación entre los actores, entre el escenario y los actores, para que en conjunto a través de esta de se cree una relación armónica para que de manera normal se concluya la gran escena de la vida corriendo en el tiempo y espacio determinado.En conclusión hay una interactividad a todo nivel y en muchos planos de todos los integrantes de la obra magistral de la creación que repercute de igual forma en todo , siendo todos por uno y uno por todos .
Las relaciones, como sucede en la vida cotidiana, son íntimas y de diversas formas, razón por la cual debemos defender el respeto por las mismas, dado que el común denominador de estas, es el producto de lo que el gran creador nos dejo y las diferencias son las que nuestra naturaleza de seres humanos le hemos impreso a través del tiempo y de la historia, donde debe primar el gran amor holistico como elemento integrador de diferencias. Los actores de la humanidad, son solamente centros de consciencias en los cuales no reposan colores, lenguas ni formas; y el escenario el gran cosmos todo o que es (energía, materia) y no es (mente y espíritu).
Las relaciones en principio tendrían que apuntar hacia la armonía del universo pero relativamente tienden en algunas ocasiones a ser disfuncionales para cierto punto de vista pero necesariamente así para que se den dentro del cosmos el aprendizaje necesario para la evolución de cada uno de sus componentes y del todo en general.

En relación a nuestro fugaz paso por la vida entiendo y siento que es nuestro deber procurar por dejarles a nuestra descendencia(genética y espiritual) un mejor mundo en el cual ellos puedan vivir y desempeñarse ; no habiendo un hecho que al respecto ejerza un mayor impacto , que la pedagogía del ejemplo , que como seres humanos debemos dejarles , en todos los campos principalmente en el intelectual y espiritual para que con esas bases , sumadas a las propias y a las de toda la humanidad como un todo en uno , puedan crear una mejor ecología holistica y multidimensional capaz de que transcendamos como un todo a través del tiempo y del espacio , como un guerrero inmortal de paz , perdón y amor incondicional. Partiendo de la ambigüedad de la incertidumbre como fuerza creadora y generadora de la creatividad infinita en función de nuestro cometido anterior, envueltos en la multiforme, gracia y sabiduría de nuestro ser supremo.
En relación a mi vida personal, suenan trompetas de desafió, de sed insaciable de conocimiento y experiencia a todo nivel, solo le pido Dios que me de la inteligencia y sabiduría necesaria para descubrir a través de mis semejantes, a través de la naturaleza y a través de El, el conocimiento que esta sobre todo conocimiento, que ayude a expandir mi espíritu, mi alma, mi mente y que mi cuerpo cultive la sabiduría de la naturaleza.
No me queda otra cosa que a agradecerle a Dios por permitirme llegar a ustedes, por conocerlos , por poder compartir estos minúsculos instantes en el derrotero eterno de la vida , pero que sin duda alguna han dejado una huella profunda en mí , ruego al TODOPODEROSO , que los siga colmando de bendiciones y que les de larga y sustanciosa vida para que podamos recoger muchos frutos sembrados a través del tiempo y que ya cuando regresemos a se cosmos infinito , podamos descansar en paz , con la consciencia tranquila que todos hacemos parte de uno y uno hace parte de todo y así en cualquier mañana Barranquillera cuando los alisios golpeen la cara de
Algún lugareño, llegue el aroma inquietante de la curiosidad y del hambre por dejar buena huella sobre la arena de la arenosa y del mundo.